viernes, 26 de junio de 2020

¿QUÉ PASA SI NO PAGO UN CRÉDITO, UN MINI CRÉDITO O UN PRÉSTAMO BANCARIO?




  •      No sufragar un crédito o préstamo agrava el problema porque habrá que abonar intereses o responder con patrimonio.


Al solicitar y contratar financiación el titular del préstamo o crédito tiene la obligación de atender a su devolución en la forma y tiempo acordados por contrato. Pero puede ocurrir que atender a dicho pago de las cuotas sea difícil o incluso imposible al concurrir circunstancias que menoscaben la situación económica del titular.

Ante una situación económica crítica conviene saber que dejar de pagar un préstamo personal no es una solución, sino que acrecentará el problema.

Consecuencias de no pagar un crédito o préstamo

No llegar a hacer frente a las cuotas de un crédito o préstamo tiene consecuencias que serán más o menos graves en función del tiempo en el que se mantenga el impago. 

En un primer momento, no pagar a tiempo una cuota supone que la entidad comenzará a aplicar lo que se conocen como intereses de demora y que se acumulan a la deuda inicial, el tipo de interés de demora, así como las comisiones asociadas como las de reclamación de la deuda deben aparecer en la información previa al contrato de crédito tal y como establece la ley. Si se acumulan sucesivos meses de impago, la deuda irá en aumento.

Si la deuda se sigue prolongando en el tiempo, la entidad procederá a una reclamación judicial cuya consecuencia será (si no se asume el pago de la deuda tras la reclamación) el embargo de los bienes, es importante saber que, con un préstamo personal, la garantía de pago son todos los bienes presentes y futuros. Además, aquí también entran en juego los avalistas si los hubiera, ya que deberán hacer frente a la deuda que es el compromiso que adquirieron al convertirse en avalistas.

Todo impago puede llevar al titular a su inclusión en ficheros de morosidad tales como Asnef o RAI. La inclusión en este tipo de registros supone una mayor dificultad para el acceso a financiación tradicional futura hasta que se salden las deudas y se salga del fichero, e incluso imposibilidad de contratación de servicios básicos como por ejemplo la luz.